Se trata de un fenómeno poco habitual provocado por la reflexión de los pulsos de luz de las estrellas en las partículas de polvo interestelar.
Un grupo internacional de astrónomos, liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha detectado ecos de luz en
S CrA y
R CrA, dos estrellas jóvenes y de carácter variable situadas en la nebulosa NGC 6726. Los ecos se deben a la dispersión, por parte del polvo circundante, de los pulsos de luz procedentes de las estrellas, un fenómeno poco habitual ya que exige la conjunción de varios factores: un pulso de luz intenso, una alta densidad de partículas de polvo y que la dirección de la dispersión apunte hacia nosotros. Al carácter extraordinario de estos eventos se suma, además, que los ecos suelen asociarse a las últimas etapas en la vida de las estrellas, en las que se producen fenómenos explosivos, por lo que este hallazgo en estrellas muy jóvenes resulta especialmente revelador. El trabajo, publicado en la revista
Astronomy & Astrophysics, ha sido destacado por sus editores en la portada del volumen de septiembre.
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