Una última oportunidad para Phoenix

La NASA dará a la congelada sonda Phoenix Mars Lander una última oportunidad para enviar una señal o cualquier otro signo indicando que ha sobrevivido al duro invierno marciano con sus sistemas intactos para llamar a casa.

De lunes a viernes, el Mars Odyssey de la NASA ha estado orbitando el planeta rojo intentando -por tercera vez en cuatro meses- detectar alguna señal para ver si el Phoenix Mars Lander ha vuelto a la vida después de experimentar un invierno marciano ártico para el cual no fue diseñado.

Las dos primeras campañas de escucha del orbitador se realizaron en enero y febrero, sin escuchar alguna señal de vida desde el módulo de aterrizaje, que analizó la superficie del ártico de Marte y confirmó la presencia de hielo de agua justo debajo de la capa superior de la superficie.

Las imágenes tomadas por la nave Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA en febrero mustran la progresiva desaparición de la superficie del hielo con la llegada de la primavera marciana.

Phoenix aterrizó en Marte el 25 de mayo de 2008, y operó con éxito en el ártico marciano durante unos dos meses más de los tres previstos de la misión. Pero una vez que el Sol y las temperaturas descendieron con la llegada del invierno, la nave no tuvo la energía suficiente para seguir adelante. El módulo de aterrizaje se quedó en silencio, en noviembre de 2008.

Phoenix no fue diseñado para soportar las extremadamente bajas temperaturas y la carga de hielo del invierno ártico marciano. Pero en el improbable caso de que los componentes del módulo de aterrizaje de la nave sobrevivieran y recibieran suficiente energía del Sol de primavera en aumento, los encargados de la misión esperan escuchar cualquier señal que indique que Phoenix está despertando de su involuntario letargo.

Green Valley, lugar donde amartizó
Phoenix, en mayo de 2008.
Mientras que Odyssey estará escuchando a Phoenix durante los 60 sobrevuelos de la próxima semana, el sitio de Phoenix estará iluminado 24 horas por el Sol, maximizando la cantidad de luz solar a disposición de los paneles solares de la nave, en caso de que hayan sobrevivido al invierno.

Como la sonda no ha dado señales de vida durante las dos primeras campañas de escucha (una en enero y la otra en febrero), la NASA ha anunciado que ésta es la última oportunidad para Phoenix y que si para el viernes no hay señales, darán por muerta a la mencionada sonda, que hasta ahora parece no haber soportado las bajas temperaturas marcianas.

Fuente

0 comentarios:

Publicar un comentario