Japoneses quieren transformar la Luna en una planta gigante de energía solar

Una empresa de construcción japonesa, ha propuesto recientemente un plan para aprovechar la energía solar en una escala más grande que cualquier otro concepto propuesto con anterioridad.

1) Células solares. 2) Cables de energía eléctrica.
3) Antenas de transmisión de microondas.
4) Instalaciones de transmisión por láser.
5) Ruta de transporte alrededor del ecuador lunar.
6) Plantas de fabricación de células solares.
El ambicioso plan de la Corporación Shimizu implica la construcción de un cinturón de células solares alrededor del ecuador de la Luna, de unos 11.000 kilómetros, para convertir la electricidad a microondas de gran alcance y láser para enviarlas a la Tierra, y finalmente convertir los rayos nuevamente a electricidad en las centrales eléctricas terrestres. El concepto de Luna Ring (algo así como "Anillo Luna"), según la empresa, podría satisfacer toda la necesidad energética del mundo.

Shimizu prevé que los robots desempeñarán un papel vital en la construcción de Luna Ring. Operados a distancia las 24 horas del día desde la Tierra, los robots realizarían tareas tales como nivelación de tierra y montaje de máquinas y equipamiento, que se llevaría a cabo en el espacio antes de que aterricen en la Luna. Un equipo de astronautas daría apoyo a los robots en el lugar.

Debido a la enorme cantidad de paneles solares y otros materiales necesarios para el proyecto, Shimizu propone que los recursos lunares se deban utilizar en la mayor medida posible. La compañía planea producir agua reduciendo el suelo lunar con hidrógeno importado desde la Tierra. Los recursos lunares también podrían utilizarse para fabricar material de cementación y concreto, mientras que el tratamientos del calor solar podría ayudar a producir ladrillos, fibras de vidrio y otros materiales estructurales necesarios para el proyecto.

Este anillo lunar tendría un ancho inicial de unos pocos kilómetros, pero podría extenderse hasta 400 kilómetros de ancho. La energía eléctrica generada por las células solares se transmite por cables eléctricos a las instalaciones de transmisión en el lado cercano de la Luna, que está en constante orientado hacia la Tierra. Después de que la electricidad se convierte en microondas y rayos láser, antenas de 20 kilómetros de diámetro la transmitirían a los receptores en la superficie terrestre. Un radiofaro de dirección aseguraría la transmisión exacta a los receptores. Luego la energía se convierte de nuevo a electricidad y se suministra a las redes, o posiblemente se convierta en hidrógeno para combustible o almacenamiento.

Shimizu señala que una de las mayores ventajas de Luna Ring es que, dado que la Luna prácticamente no tiene atmósfera, no hay mal tiempo o nubes que puedan obstaculizar la eficiencia de los paneles solares, lo que en la superficie terrestre se transforma en el peor enemigo para la obtención de energía solar. Como tal, Luna Ring genera energía limpia continuamente las 24 horas del día y los siete días de la semana, lo que podría poner fin a nuestra dependencia de los limitados recursos naturales que la humanidad ha explotado hasta el extremo.

Esquema que muestra como llega la energía a la Tierra.
No es la primera vez que los japoneses han mirado hacia la Luna como horizonte tecnológico. Si retrocedemos un par de días recordaremos el ambicioso plan de la JAXA de construir una base lunar en 2020. Mientras, hace algunas semanas una empresa nipona ha anunciado su deseo de enviar un robot humanoide a la Luna para el año 2015.

Y recordar también que anteriormente la JAXA ya había propuesto la construcción de una central solar para ponerla en órbita geoestacionaria alrededor de 2030, que al igual que el proyecto de Shimizu, se basa en la transformación de energía eléctrica en microondas o láser, y viceversa.

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