Luz invisible revela el cúmulo de galaxias más distante

El descubrimiento de este cúmulo de galaxias permitirá estudiar la evolución de otros cúmulos y aprender más sobre el origen del Universo.

Las flechas señalan las galaxias que se encuentran
aproximadamente a la misma distancia. El grupo emite
rayos X, emisión indicada por los contornos. Los círculos
muestran galaxias cuyas distancias se miden con exactitud
a partir de las observaciones en el infrarrojo cercano.
Cada vez somos capaces de ver más allá. Un equipo de astrónomos de Japón y Alemania ha descubierto el cúmulo de galaxias más distante del Universo (en la imagen de la izquierda), situado nada menos que a 9.600 millones de años-luz de la Tierra, y lo han conseguido tras detectar una luz invisible a nuestros ojos. El hallazgo ha sido publicado en la revista Astrophysical Journal Letters.

Masayuki Tanaka, del Instituto de Física y Matemáticas del Universo (IPMU), Alexis Finoguenov, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, y Yoshihiro Ueda, de la Universidad de Kyoto, han roto un récord. Hasta ahora, el cúmulo más distante conocido se encontraba a 9.200 millones de años-luz, pero el que han logrado observar los investigadores lo supera en nada menos que 400 millones de años-luz.

Según explican los científicos, el Universo es una máquina del tiempo. Es decir, viajas atrás en el tiempo cuanto más te adentras en sus profundidades. Los astrónomos han utilizado este principio para buscar los grupos de galaxias más antiguos, pero la expansión del cosmos empuja a la galaxias distantes lejos de la Tierra a gran velocidad, de tal forma que desaparecen ante las longitudes de onda visibles y sólo es posible observarlas en longitudes de onda infrarrojas. Este cambio hace que la luz del Universo lejano sea invisible, lo que ha impedido el progreso en el estudio de esta materia durante mucho tiempo.

Tanaka y sus colaboradores descubrieron este cúmulo de galaxias en la constelación de Cetus (la ballena). La difícil observación fue realizada con un instrumento denominado MOIRCS (Multi-Object InfraRed Camera Spectrograph), situado en el telescopio Subaru en Hawai. Gracias al observatorio orbital de rayos X XMM-Newton, fueron capaces de detectar la luz que emiten las altísimas temperaturas de los cúmulos de galaxias y que no son visibles para el ojo humano.

Este cúmulo de galaxias es un laboratorio ideal para estudiar la evolución de otras formaciones semejantes y conocer más sobre el origen del Universo.

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